jueves, 3 de marzo de 2011

Fin del mundo, gravedad aplastante

Fue una de las pesadillas que más me han molestado :(

Hoy tuve una pesadilla, no es que jamás tenga una pero quise escribir acerca de ésta en especial. No recuerdo todo pero la línea de tiempo sí, también quiero señalar que a media madrugada desperté por un motivo ajeno al sueño.

Aclaro algo, el Universo de mi sueño en este caso fue mi hogar y alrededores.

Estaba yo en mi casa, en un sillón de la sala precisamente, mi familia desparramada por todos los rincones, unos viendo televisión, otros sentados pasando el rato. El cielo estaba claro, pero, gracias a la naturaleza de los sueños, ésta se volvió negra.

Todos estábamos ahora en la misma habitación -la sala- y sabíamos ya que por algún motivo la gravedad de la Tierra estaba aumentando -la velocidad con que aumentaba era lo suficientemente lenta como para no morir en un instante, pero lo suficientemente rápida como para darnos no más de 2 horas de vida-, no había tiempo de encontrar una solución ni mucho menos la causa. Un detalle más es que el aumento se daba desde el Oeste hacia el Este, es decir que primero se destruía la puerta hacia la calle de la casa y así hasta llegar al jardín.

La gente trataba de resignarse ante el inevitable final. Pocos lo lograban, la mayoría mentía afirmándolo y los más ingenuos admitían su miedo -pánico diría yo-.

Absolutamente todos trataban de vender la totalidad de sus pertenencias, algo estúpido por obvias razones, nadie las compraba. Mi tío quería vender su casa, yo cuestionaba su decisión, él me respondía confirmando el dicho "mal de muchos, consuelo de tontos".

De nuevo gracias a las incoherencias del sueño, aparecimos todos en la habitación más al Oeste del segundo piso. La ventana empezó a despedazarse siguiéndole el suelo, y, como una película de acción, tratábamos de correr hacia la escalera para poder bajar e irnos al jardín y así poder prolongar, sin querer, nuestro sufrimiento.

Es aquí cuando despierto, que, repito, fue por una razón ajena a la historia.Pero si saben como funciona el ser humano a esas horas de la noche bajo esas circunstancias podrán predecir lo que sigue: imaginación del final.

Imaginé que la gravedad seguía aumentando sin piedad y que empezaba a doblarnos las cabezas lentamente. Nosotros tratando de agacharnos, sin tener la brillante idea de retirarnos al jardín, hasta que la maldita terminara su trabajo.

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